jueves, enero 28, 2016

30 años de la tragedia del Challenger.

Hoy se cumplen 30 años de la explosión del Transbordador Espacial Challenger. En un tiempo en donde los vuelos espaciales se habían convertido en algo cotidiano, y había confianza que pronto estaría disponible para el hombre en común, sobrevino el desastre. A escasos 73 segundos de haber despegado, y con una tripulación de 7 astronautas, el Shuttle estalló ante las miradas de miles de espectadores en Cabo Kennedy, y millones que también observaban por televisión. La lección fue clara: En un artefacto tan complejo, a pesar de su operación cotidiana, jamás debe de exagerarse la confianza en las medidas de seguridad, control y supervisión.

Aún recuerdo ese día. Eran tiempos en que los lanzamientos espaciales eran transmitidos en vivo por la televisión. Desde el primer vuelo del primer transbordador espacial, el Columbia, yo había visto casi todos los lanzamientos. Pero ese día no lo pude ver en vivo pues el lanzamiento fue en la mañana cuando yo estaba en clases en la secundaria. Cual es mi sorpresa cuando mi papá pasa a recogernos al colegio y me dice: "el Challenger explotó durante su lanzamiento, se vió como ascendía, y de pronto explotó, su columna de humo se transformó en una especie de escorpión retorciéndose al viento". No lo podía creer. Ya ni pregunté por la tripulación. Yo tenía entonces 13 años, y sabía que con una explosión así no había posibilidad que los astronautas sobrevivieran. Recuerdo que tras ver las imágenes en la televisión derrame algunas lágrimas. Algunas por los astronautas (una de ellas iba a ser la primera maestra en el espacio), pero también porque eso significaba un duro golpe para los vuelos espaciales, que seguramente serían suspendidos por largo tiempo.
https://es.wikipedia.org/…/Transbordador_espacial_Challenger