jueves, enero 02, 2014

París en el siglo XX.



Recuerdo cuando empezó a circular la noticia. Una novela perdida de Julio Verne había sido descubierta en una caja fuerte que había pertenecido a Michel Verne, su hijo. Los biógrafos de Verne sabían de su existencia pues Michel había publicado una lista de novelas sin publicar a la muerte del autor de Amiens. Entre ellas se encontraba “París en el siglo XX”, pero no había más referencias de qué se trataba de una obra de anticipación. Posteriormente se descubrió una referencia a dicha novela en la correspondencia que el editor de Verne, Hetzel, había enviado al autor de las narraciones extraordinarias. En dicha carta Hetzel rechazaba publicar la novela por considerar que no estaba a la altura de su autor. En aquellos tiempos apenas iniciaba la carrera literaria de Julio Verne. Su novela “Cinco semanas en globo” estaba teniendo un notable éxito y el público buscaba aventuras del mismo tipo. En cambio “París en el siglo XX” estaba totalmente fuera de las novelas de aventura y las visiones positivas que caracterizan a los protagonistas vernianos. Hetzel temía que de publicar “París en el siglo XX” la carrera exitosa y en continuo ascenso de Julio Verne se viera pausada. Por algo lo consideraba un producto errado.

A pesar de estos antecedentes, el público actual deseaba leer la novela inédita. ¡Y yo también! Finalmente la conseguí en español y la leí. Definitivamente es un Verne totalmente desconocido para nosotros y no es porque carezca de inventos y su conocida anticipación científica, más bien porque es una novela que puede recordar a “Un mundo feliz” y otras tantas distopías.

En esta Francia del siglo XX que describe Verne, se ha dado prioridad a las ciencias exactas y a la técnica. Y por otro lado las humanidades y el arte ha sido dejado de lado. La finalidad de todo ser es hacerse rico en los negocios o notable por sus descubrimientos técnicos. No hay lugar para poetas, literatos, artistas plásticos o músicos. Es una Francia que parece olvidó que “no sólo de pan vive el hombre”, y que el alma también requiere el alimento que generan los sentimientos y la creatividad artística. Las librerías son notablemente técnicas y colosales, pero allí nunca encontrarás un libro de poemas o las novelas de Víctor Hugo, Balzac o Dumás. La música es sólo una cacofonía de ruidos, el teatro carece de musa. Y el artista carece de la más remota posibilidad de sobrevivir.

Éste es el París que recibe a Michel, el protagonista, hijo de un músico autoexiliado que le hereda su pasión por el arte. Extendidos en la ciudad luz – accionada ahora por la electricidad – encontrará algunos sobrevivientes nostálgicos por esa Francia artística perdida. Enfrentado a la adversidad buscará su sobrevivencia, no sólo económica, sino que su alma artística sobreviva y alcance para regresar el viejo espíritu a la ahora electrificada París.

Resumir así la novela puede dar un falso sentimiento de esperanza. Pues contrario a la mayoría de las novelas de Verne, aquí su pesimismo es casi insalvable. ¿Disfruté la novela? Sí, pero con sentimientos encontrados. Me encanta Julio Verne y todo lo que escribe. Pero definitivamente estoy de acuerdo con Hetzel. “París en el siglo XX” es sólo un experimento o al menos así lo veo. Tal vez fue producto de ese periodo difícil que vivió Verne al inicio de su carrera. Lo cierto es que nunca encontraremos otra obra tan pesimista emotivamente hablando. Reconozco a Verne en ella, sus máquinas asombrosas, su visión del futuro, sus protagonistas y romances, incluso su humor - muy escaso, pero existe en la obra-, pero definitivamente a comparación “El castillo de los Cárpatos” es más positivista que “París en el siglo XX”, y vaya que la primera giraba en la tragedia desde un principio.

A los fans de Julio Verne no requiero recomendarla. La leerán de todas maneras. Para los aficionados a las distopías será un ejercicio interesante su lectura, pero estará muy lejos de ser su obra preferida. Para el resto de los lectores es una lectura optativa. No te perderás de nada extraordinario. Se cae en tus manos, léela. Se lee en un instante, pero no te obsesiones en conseguirla, pues tal vez tus esfuerzos no se sientan recompensados con su lectura. Mejor desempolva alguno de los “viajes extraordinarios” donde la diversión y la aventura están garantizados.

París en el siglo XX.
Julio Verne.
Ed. Planeta. 1995.
ISBN 9788408014249

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