domingo, septiembre 05, 2004

Muere a los 80 años Juan Oró, pionero en el estudio del origen de la vida
Salvó del ridículo a la NASA cuando frenó el anuncio de que las naves 'Viking' habían hallado vida en Marte
L. A. G./BILBAO

El bioquímico español Juan Oró murió en la noche del jueves en Barcelona a los 80 años, a consecuencia de un cáncer que le diagnosticaron hace 14 años. Científico de prestigio internacional, fue uno de los pioneros en el estudio del origen de la vida y participó en los proyectos 'Apollo' y 'Viking'. Sus trabajos son la base de misiones como las que ahora buscan vida en Marte, planeta en el que evitó que la agencia espacial estadounidense hiciera el ridículo. En 1976, cuando la NASA iba a anunciar el descubrimiento de vida en Marte, basándose en que las sondas 'Viking' habían detectado dióxido de carbono, Oró consiguió convencer a los responsables de la agencia de que el gas no era un subproducto del metabolismo de microbios, sino que tenía un origen inorgánico.Juan Oró nació en Lérida el 26 de octubre de 1923. Hijo de un panadero, se apasionó por la química entre hornada y hornada en el negocio familiar. Allí leyó a Flammarion y a Darwin, entre otros. Se licenció en Ciencias Químicas por la Universidad de Barcelona en 1947, se casó, tuvo tres hijos y, en 1952, emigró a Estados Unidos. Se doctoró en Bioquímica en la Universidad de Houston en 1956 y, tres años después, «¿sucedió el milagro!». En la Nochebuena de 1959, a partir de tres componentes químicos básicos de los cometas, sintetizó la adenina, una de las moléculas del ADN. Veía así confirmada su idea de que los ladrillos químicos de la vida podían haber llegado a la Tierra en los cometas.A HoustonLa NASA le fichó en 1963 para investigar la posibilidad de vida extraterrestre y formó parte del equipo que puso al primer hombre en la Luna. Tras las dos misiones 'Viking', las primeras que buscaron vida en la superficie marciana, volvió a trabajar en la Universidad de Houston hasta su jubilación. En el año 1980, regresó a España, donde empezó a impartir clases en la Universidad Autónoma de Barcelona y fue elegido diputado del Parlamento catalán por CiU. Profesor emérito de Houston, vivió durante años a caballo entre Estados Unidos y España. «Aportó (a Cataluña) una cierta corriente de modernidad norteamericana que nos va bien tener para ampliar nuestros horizontes», dijo ayer, viernes, el ex presidente de la Generalitat Jordi Pujol, tras conocer su muerte. En el año 1995, enviudó de Francisca Forteza y, cinco años después, se casó con Antonia Vilajoliu.Apasionado divulgador, escribió una docena de libros y dos centenares de artículos de investigación, fue varias veces candidato al premio Nobel y recibió numerosos galardones dentro y fuera de nuestro país. Aunque en los años 60 y 70 pensaba que podía haber unas cien civilizaciones en la Vía Láctea, últimamente creía que es muy posible «que estemos solos».
http://servicios.eldiariomontanes.es/pg040904/prensa/noticias/Sociedad/200409/04/DMO-SOC-123.html

viernes, septiembre 03, 2004

Muere el investigador Fred Whipple

Massachussets, EU, 1 de septiembre. Fred L. Whipple, un pionero en la Astronomía y a quien se debe la teoría de la “bola de nieve” como sustancia de los cometas murió a los 97 años de edad.


Fred L. Whipple, un pionero en la Astronomía y a quien se debe la teoría de la “bola de nieve” como sustancia de los cometas murió a los 97 años de edad.

Whipple murió ayer en un hospital de Cambridge, anunció el Centro Harvard-Smithsoniano de Astrofísica.

Whipple propuso su teoría en 1950, en esta asegura que los cometas están compuestos de hielo con algunas partes de roca. Está teoría ayudaría a explicar el por que algunos cometas llegan antes o después de lo previsto.

Whipple creía que mientras un cometa se acerca al sol el hielo contenido en su núcleo comienza a voaporizarse. Las partículas expedidas actúan como un propulsor que acelera o desacelera el cometya mismo.

Las teorías de Whipple fueron confirmadas en 1986 por medio de acercamientos fotográficos realizados al Cometa Haley opr la sonda espacial Giotto de la Agencia Espacial Europea.

Whipple nació en Red Oak, Iowa, en 1906. En 1946, en anticipación a futuros vue3los espaciales, Whipple inventó una “piel” de metal para proteger las naves espaciales; pequeños meteoros se desintegraban al chocar con la aleación propuesta por el inventor ; misma que continúa en uso.

Whipple recibió multiples reconocimientos y premios en su vida, como la distición otorgada por el presidente Kennedy a sus servicio público en 1963. Dirigió el Observatorio de Cambridge de 1955 a 1973.

http://www.todito.com/paginas/noticias/159964.html

http://edition.cnn.com/2004/TECH/space/08/31/obit.whipple.ap/index.html

jueves, septiembre 02, 2004

LA LEYENDA DE LAS MIL VERSIONES
La Atlántida ahora es Irlanda

Por BEATRIZ ELOLA


MADRID.- La Atlántida, el continente perdido en el que, según Platón, vivía una civilización asombrosamente avanzada cuyas tierras se hundieron entre los años 11.500 y 8.000 años a.C., ahora ha sido situada en Irlanda por parte del científico sueco Ulf Erlingsson. La localización de la mítica isla ha ido pasando por infinidad de lugares y la leyenda ha sido motivo de multitud de interpretaciones por parte de personajes de todas las épocas a lo largo y ancho del mundo.

La leyenda de la Atlántida parte de Platón hacia el 350 a.C., el cual, en los diálogos Timeo y Critias, cuenta la historia de una civilización floreciente que vivía en una isla "más allá de las columnas de Hércules". Él aseguraba basarse en el sabio griego Solón, que 200 años antes decía haber oído en Egipto que una isla había sido destruida "al oeste".

El geógrafo Ulf Erlingsson publicará el próximo mes un libro recogiendo sus teorías que, según él, certifican que la Atlántida realmente existió, pero que no desapareció: es Irlanda. Para Erlingsson, la descripción de la isla -plana por el centro y rodeada de montañas- sólo puede corresponder a Irlanda. Además, añade que las dimensiones de una y otra coinciden exactamente, 300 millas de longitud, 200 de anchura, siendo más ancha por el centro. Aunque, lo cierto es que sobre las dimensiones de la isla también se ha especulado mucho. Algunos dicen que su superficie era algo inferior a 11.000.000 kilómetros cuadrados, es decir, más grande que China o Estados Unidos.

Hace poco un equipo de científicos alemanes aseguraba que el reino perdido se encontraba nada menos que en el coto de Doñana. Todo lo referente a la existencia de la Atlántida es un misterio que muchos se empeñan en aclarar, vertiendo más confusión sobre el asunto. El propio Aristóteles pensaba que era una invención de su maestro. Sin embargo, hay opiniones para todos los gustos.

Hay teorías afirman que el punto exacto en el que estaba situada la Atlántida era entre Assuán y el oasis al oeste del desierto, en Egipto. El explorador P. H. Phawcett, que aseguraba ‘vislumbrar’ su existencia, la estuvo buscando por Brasil sin éxito. Y hay quienes consideran que no es del todo ilógico buscarla por allí, porque “Brasil encierra hoy día muchos misterios”, como construcciones piramidales sólo vislumbradas por pilotos comerciales o inscripciones extrañas en cuevas subterráneas. El investigador Georgeos Díaz asegura que no entiende por qué se niega la evidencia de que la única ubicación posible que pudo tener la Atlántida es justo delante de la boca del Estrecho de Gibraltar. En fin, que no nos aclaramos.

Testimonios sobre la existencia del continente hundido

Es asombrosa la cantidad de personajes célebres que aseguran que esa civilización remota realmente tuvo lugar. César Luis de Montalbán, explorador y viajero incansable, que profundizó como pocos en la historia y leyendas de Asia y América, fue uno de ellos. Durante uno de sus viajes a Egipto, Montalbán convivió con sacerdotes del alto Nilo, quienes le confesaron ser descendientes de los atlantes, y que éstos llevaron a Egipto todos los conocimientos y logros de su civilización. Tal afirmación coincide con el texto de un rollo de papiro que se conserva en el Museo de San Petersburgo, escrito durante el reinado del faraón Sent, de la II dinastía, donde se explican las investigaciones ordenadas por el monarca y llevadas a cabo por una expedición en busca de la Atlántida, por considerarla la tierra de sus antepasados.

En los Andes Orientales, Montalbán entró en contacto con el más alto sacerdote, el "Pistaco" de aquellos territorios, perteneciente a una dinastía inmemorial que conservaba la historia de su estirpe y las más ocultas tradiciones de su pueblo. El enigmático personaje, al escuchar del viajero una alusión a Jesús, replicó: "Es mi dios; el dios de mis padres encamado en el culto atlante del habitante del templo transparente”. Y Orellana, en Venezuela, vio en manos de los aborígenes unos mapas donde aparecía, perfectamente situado el continente de la Atlántida, de donde aseguraron provenir.

Por otra parte, en la "Historia Universal" de Dextro, libro famoso entre todos los libros perdidos, prohibidos y condenados, se encontraba - al parecer- la relación completa de todos los monarcas atlantes que hubo en España, quienes dieron pobladores a Irlanda, Escocia, Inglaterra y América, y enviaron colonias a Asia y África, proporcionando también reyes a los celtas y troyanos. Sin embargo, esta joya bibliográfica desapareció misteriosamente, siendo sustituída por la más conveniente "Historia" de Flavio Lucio, la cual, desde entonces, se tuvo por la auténtica historia de Dextro.

Mario Roso de Luna, ilustre astrónomo y escritor extremeño, publicó en 1904 un primer estudio sobre la escritura ógnica en Extremadura, defendiendo la hipótesis de la existencia de atlantes en esta tierra. Paul Schliemann, un nieto del arqueólogo descubridor de Troya, Heinrich Schliemann, publicó un artículo llamado "Cómo encontré la perdida Atlántida, fuente de toda civilización", aunque muchos pensaron que todo era mentira y sólo quería aprovecharse de la fama de su abuelo.

Y se podría seguir, y seguir, indagando en la historia y las culturas de los pueblos, y siempre se encontrará a alguien que asegure que los atlantes existieron –y seguramente sean antepasados suyos-. Los que no se sabe es, cuanto tendrá de mito y cuánto de realidad.
http://www.elmundo.es/elmundo/2004/08/06/ciencia/1091817562.html

miércoles, septiembre 01, 2004

"Blade Runner" y "2001: Odisea del Espacio", favoritas de los científicos.
27 de agosto, 2004

LONDRES (AP) -- Un grupo de científicos seleccionó la película "Blade Runner" como la mejor cinta de ciencia ficción de todos los tiempos.
La epopeya de Stanley Kubrick "2001: Odisea del Espacio" quedó en segundo lugar, a escasa distancia de la primera, en la encuesta realizada por un diario británico.
"Blade Runner", una cinta dirigida por Ridley Scott en 1982, fue la favorita de 60 científicos entrevistados por el diario The Guardian, incluyendo al biólogo especializado en evolución Richard Dawkins y al psicólogo de Harvard Steven Pinker, dijo el periódico The Guardian en su edición del miércoles.
En la película, un ex policía interpretado por Harrison Ford tiene la misión de descubrir y cazar a varios robots con aspecto de seres humanos que han escapado de una colonia espacial y han llegado a Los Angeles. La cinta incluye también en su reparto a Sean Young y Edward James Olmos.
Stephen Minger, un biólogo celular de la universidad londinense de King's College, dijo que la película es la mejor que haya visto jamás en el campo de la ciencia ficción.
"Se adelantó mucho a su tiempo con una historia en que se plantean cuestiones básicas como qué es el ser humano, quiénes somos y de dónde venimos. Son preguntas eternas", dijo.
En los lugares tercero y cuarto de la lista se ubicaron las dos primeras películas de la serie espacial del director George Lucas: "Star Wars" (La guerra de las galaxias) y "The Empire Strikes Back" (El imperio contraataca).
Las restantes películas de la lista, en orden descendente, fueron: "Alien", "Solaris" (versión de 1972), "Terminator", "Terminator 2: Judgment Day", "The Day the Earth Stood Still", "War of the Worlds", "The Matrix" y "Close Encounters of the Third Kind".
Cuando se le preguntó a los científicos acerca de sus escritores favoritos del género, los investigadores escogieron en los tres primeros lugares a Isaac Asimov, John Wyndham y Fred Hoyle.
En orden descendente, los demás autores favoritos fueron Philip K. Dick, H.G. Wells, Ursula Le Guin, Arthur C. Clarke, Ray Bradbury, Frank Herbert y Stanislaw Lem.
http://www.cnnenespanol.com/2004/escena/08/26/ficcion.ap/index.html