jueves, diciembre 16, 2004

Nuevo "rover" para explorar Marte en un futuro.

El Rover Spirit se ha dado una verdadera paliza en los terrenos marcianos hasta alcanzar las colinas Columbia. El pequeño viaje de un par de kilómetros le ha llevado varios meses. Imagínese si pudiera analizar minuciosamente un área y luego levantarse y volar a otra nuevamente.

Pues la NASA ha otorgado un contrato a Pioneer Astronautics, para construir un nuevo tipo de vehículo, que prevé poder aterrizar en Marte, repostar con elementos locales y, luego, volar miles y miles de kilómetros para seguir explorando, repitiendo este proceso una y otra vez: es el Gashopper ( algo así como el ‘saltador a gas’).

En parte lander y parte avión, el curioso vehículo es un concepto único en la futura exploración robótica de Marte. Distinto de otras naves como la Viking, la Beagle 2 o el futuro Phoenix, que sólo puede examinar unos pocos kilómetros a la redonda, el Gashopper podría aterrizar, realizar análisis científicos y despegar por sí mismo hasta una nueva localización, miles de kilómetros más allá. Se alimentaría con un gran número de paneles solares en la parte superior de sus alas, usando esta electricidad para captar dióxido de carbono de la atmósfera marciana y almacenarlo en forma líquida, tras comprimirlo.

Cuando ya tuviera la cantidad suficiente para comenzar el vuelo, lo calentaría, actuando el gas como propelente, lo que le permitiría elevarse verticalmente desde la superficie marciana. Una vez en vuelo, podría quemar más gas en los motores traseros y comenzar a volar como un aeroplano, usando sus grandes alas para maniobrar. Una vez listo para aterrizar, desplegaría sus paracaídas y caería suavemente.

Este inédito vehículo ha sido idea de Robert Zubrin, presidente de la Mars Society y presidente de Pionner Astronautics. Fue seleccionado por la NASA entre doscientos diecinueve proyectos de investigación presentados. Zubrin ve al Gashopper con utilidades más allá de las puramente marcianas. “Si llegamos a realizar una misión de retorno de muestras, querremos saber cuánto propelente es necesario para el viaje de vuelta y el Gashopper nos permitirá comprobarlo, con muchos despegues y aterrizajes en toda clase de terrenos.

El Gashopper utilizará dióxido de carbono del propio planeta, por lo que no contaminaremos el suelo con hidrocarburos, lo que no nos confundiría a la hora de realizar investigaciones sobre la posible existencia de vida”, apunta Zubrin.

El modelo más simple pesaría al menos 50 kilos, mucho menos de los 180 que pesan los habituales MERs. Añadiéndole algo más de peso, podría cargar con un mini-rover, como el Sojourner que visitó Marte como parte de la misión Pathfinder. Este mini-rover podría dirigirse a las zonas que se consideren más interesantes tras los reconocimientos del Gashopper.

Su gran ventaja radica en la facilidad de aterrizaje, sea cual sea el tipo de terreno. Pero hay un factor limitante: la electricidad requerida para presurizar y calentar el dióxido de carbono. Este proceso consume mucha energía y necesitaría más de un mes en recargar sus baterías antes de un nuevo despegue. Para generar más electricidad, la NASA podría considerar el uso de un Generador Termal de Radioisótopos, similar al que porta Cassini. Así, el Gashopper podría despegar todos los días y sería capaz de abarcar casi todo el planeta. Han sido ya realizados diversos experimentos en laboratorio, simulando la gravedad marciana, con resultados favorables.

Noticia original Universe Today .
Traduccion: Salvador Aguirre (AstroMexico).

No hay comentarios.: