sábado, diciembre 18, 2004

Modelo de la UNAM para buscar vida en Marte

PATRICIA MUÑOZ RIOS
http://www.jornada.unam.mx/2004/dic04/041217/019n1pol.php

La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) será la única institución de América Latina que participará con la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA, por sus siglas en inglés) y el Centro Nacional de Estudios Espaciales de Francia, en la investigación de la superficie de Marte para buscar indicios de vida, en la misión que será enviada a ese planeta en 2009.

Rafael Navarro González, del Instituto de Ciencias Nucleares (ICN) de la UNAM, será coinvestigador en este proyecto, el cual tendrá un costo de 160 millones de dólares y consistirá en la construcción de un Laboratorio Científico Móvil (MSL, por sus siglas en inglés) que será enviado a Marte.

Navarro González ofreció ayer una conferencia de prensa en la que explicó los alcances de la participación mexicana en el proyecto y dijo que de tres grupos internacionales que disputaron esta investigación, resultó ganador el plan presentado por la organización Sample Analysis at Mars, del cual forma parte este científico.

Con ello el investigador se convierte en el único latinoamericano que formará parte de esta investigación espacial, la cual será financiada con 80 millones de dólares de la NASA y otra cantidad similar por la Agencia Espacial Francesa. De igual forma, la UNAM se convierte en la única institución de educación superior de habla hispana que participará en este vuelo interplanetario y es la primera vez, también, que una institución de América Latina colabora con la búsqueda de vida en la superficie marciana.

El científico mexicano es uno de los 13 coparticipantes que tomarán parte en esta misión, cuyo reto es construir este robot-laboratorio que se enviará a Marte en 2009, el cual, a diferencia de los anteriores, se moverá por sí mismo en ese planeta durante dos años, buscando pruebas de vida y estará dotado de una especie de pequeñas "abejas-mecánicas" que también buscarán elementos de investigación por la superficie marciana.

Aportación mexicana

La aportación de Navarro González a este proyecto consiste en un novedoso esquema para buscar vida en Marte, ya que el científico planteó la posibilidad de encontrar en la Tierra superficies con condiciones análogas a las del planeta rojo, con la finalidad de que se puedan probar aquí los mecanismos, experimentos e investigaciones que se realizarán en aquel planeta.

Según explicó, "no se creía que existiera un medio análogo al de aquel planeta, sin embargo se logró aplicar en el desierto de Atacama, en Chile, las mismas técnicas que usaron en Marte las naves Viking y encontramos que el ambiente de ese lugar es similar", es decir, es un buen ejemplo porque tiene niveles bajos de materia orgánica y porque no hay vida detectable con las técnicas convencionales de microbiología; sin embargo, se sabe que hace 10 o 15 millones de años había abundante vida en las superficie de esa región.

Por ello, si se quiere buscar vida pasada en el planeta rojo, se tiene que determinar la forma de encontrarla con las prácticas en Atacama. Si se logra esto primero, se tendrá éxito en la búsqueda anterior ya que aun cuando Marte no muestra actualmente evidencias de vida, eso no significa que no la tuvo, indicó Navarro González.

En la conferencia ofrecida en el auditorio Marcos Moshinsky del ICN, apuntó que se seguirán trabajando en ambientes análogos como el Valle de Panoche, en California, zona rica en carocita, mineral de hierro que contiene óxidos y sulfatos, los que que también fueron encontrados por el robot Oportunity en la superficie marciana.

También se seguirán haciendo análisis preliminares en el río Tinto, en la provincia de Huelva, España, donde existen las mismas condiciones.

Asimismo, explicó que el estudio que se realiza en el Pico de Orizaba podría emplearse como un análogo para estimar las posibilidades de producir en Marte condiciones ambientales similares a las de la Tierra y con ello abrir la posibilidad de que humanos habiten el planeta rojo.

"Aunque en la misión de 2009 se concluya que no hay vida en aquel planeta, serán necesarios otros viajes para traer muestras y analizarlas con otro tipo de instrumentos; así como hacer más vuelos y llevar humanos: geólogos y paleontólogos, es decir, para descifrar si hay o no vida podría requerir lo que resta de este siglo", anotó.

Es un gran orgullo para el Instituto de Investigaciones Nucleares y para la UNAM, que por primera vez en la historia un científico mexicano colabore en un gran proyecto internacional de búsqueda de vida y exploración de otro planeta, dijo a su vez, el director del ICN, Alejandro Frank Hoeflich y planteó que esto es relevante cuando se discute la importancia del apoyo a la educación superior y resaltan los resultados y capacidad de la UNAM y de otras universidades y centros de investigación.

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