martes, marzo 23, 2004

Equinoccio en la antigua Mesoamérica.
Llegó el domingo 21 de Marzo y como era de esperarse todas las zonas arqueologicas fueron una romería. La llegada del equinoccio de primavera atrae a los perpetuadores de la mexicanidad, pero tambien a muchos seguidores de las corrientes de "Nueva Era" que se presentan en las zonas arqueologicas para desarrollar sus muy originales ritos. En compañia de miles de "agregados" a la nueva moda, suben las piramides vestidos de blanco y hacia mediodia elevan sus brazos al Sol para - emulando a las pilas recargables - llenarse de energias cosmicas. Lo verdaderamente sorprendente de este curioso ritual es el convencimiento que estos individuos tienen de que nuestros ancestros realizaban este ritual. ¡Pero la verdad es que no lo hacian! ¡El que desea engañarse a si mismo, muy su gusto!
Pero algo si me llama la atención de estas modernas anécdotas del tercer milenio. Mientras la gente se arremolina con los brazos en alto en la cima de la Piramide del Sol, a tan solo unos metros ocurre un fenomeno sorprendente en la misma San Juan Teotihuacan. El Patio de las Mariposas o Quetzalpapálotl se encuentra a un lado de la Plaza de la Luna y en él ocurre un fenómeno arqueoastronomico muy singular. Entrando al edificio encontramos un patio central al aire libre rodeado por pilares de piedra que sostienen el techo de los pasillos. Cada pilar tiene una almena o elemento decorativo pintado de rojo con el símbolo del año. Y es en estas almenas donde se produce un efecto interesante el día del equinoccio. Ese día en particular las almenas proyectan su sombra hacia las paredes del patio central, solamente el dia del equinoccio, ni uno más. ¿Sera acaso una coincidencia?
Lo que tampoco es una coincidencia es que otros sitios arqueologicos de Mesoamerica tambien tienen construcciones orientadas astronómicamente para marcar los equinoccionos. Algo semejante ocurre en Xochicalco, Morelos, donde los altares de la Plaza Ceremonial parecen marcar el paso del Sol por sus aristas cuando son observadas desde la estela central de la fundación de la ciudad fortificada.
Lejos del Altiplano Central, en el area maya encontramos ciudades como Dzibilchatun ubicada a 15 kilómetros de Merida, en dirección a Puerto Progreso. Este fue un asentamiento ocupado desde el preclásico (500 a.C. - 250 d.C.) hasta el postclásico (1000 - 1500 d.C ). El templo más llamativo de este sitio es el llamado Templo de las Siete Muñecas. Su nombre se debe a siete figuritas de cerámica halladas en su interior. Cada día de equinoccio podemos observar extasiados como los rayos del astro rey atraviezan la puerta central del templo. Y sin lugar a dudas el sitio por excelencia es Chichen Itzá. Aqui no solo nos maravillamos de la edificacion conocida como "El Caracol" el cual realmente asemeja a un moderno observatorio astronomico, sino que adicional a este encontramos la piramide de Kukulkán o "El Castillo". Este complejo piramidal consta de nueve alfardas o mastabas sobrepuestas y escalinatas en cada uno de sus cuatro lados que van descendiendo desde su altar superior y rematan el suelo con grandes cabezas de serpiente talladas en piedra. Cuando ocurren los equinoccios, la luz del Sol provoca que las alfardas proyecten sombras triangulares sobre las paredes de las escalinatas generando la impresión de que una gigantesca serpiente emplumada - Quetzalcoatl - descende poco a poco del cielo al suelo. Adicional a ello hay que comentar que si sumamos el numero de los peldaños de cada una de las cuatro escaleras a su base, el numero que obtenemos es 365, exactamente el numero de dias de nuestro periodo de traslación alrededor del Sol. Los mayas conocian con exactitud la medicion del año.
Lamentablemente esta primavera del 2004 el clima nublado impidió que este maravilloso espectaculo de luz y sombras en la piramide de Kukulkan (Quetzalcoatl) se desarrollara, pero este evento se sigue produciendo equinoccio tras equinoccio desde hace muchos siglos. Éste es el mejor recordatorio de que nuestros ancestros mesoaméricanos observaban el cielo con mucha frecuencia y prestando atencion de los movimientos y ciclos de nuestro universo. Sobre todo porque de ellos dependía su sobrevivencia alimenticia.

Saludos.
Jesus Gerardo jgerardo@prodigy.net.mx

No hay comentarios.: